Nadie entendía la razón de aquel limpiador del estanque que recogía todos los
desechos que encontraba flotando en el lugar y siempre dejaba la rana.
Por Víctor Polo Rodríguez
… pero un día la Sociedad Civil le preguntó por tal indulgencia manifiesta con la rana.
entonces el limpiador del estanque le hizo la siguiente reflexión.
Quienes han tenido la oportunidad de lograr ser escuchado por la masa y logran
acumular algunos costales de solidaridad espontanea producto de la orfandad de
liderazgo y la extensa cadena de evidencias de corrupción, sin llegar a ser los mejores,
logran una falsa apariencia de bondad, justicia social y tantas otras expresiones
populistas existentes.
Pasado el tiempo y por el transcurrir que produce la permanencia en el poder, el alma
criminal que portan, sale a gobernar; sin contemplación alguna arrasa con todo lo que
encuentra. Conocen los mecanismos de retardar sus juicios, sobreviviendo en su nueva
selva al precio que sea.

Pero nunca olviden algo; son criminales, trabajan con criminales, actúan como
criminales, piensan como criminales y se proyectan como tal, romperán todas las
reglas que les sea posible en su andar. Esa es la razón de su forma de ver el entorno.
La misma sociedad los puso en el lugar que ocupan, la misma sociedad es la encargada
de desmontarlo en una ley natural que el bien ejerce sobre el mal. Pero desde luego
que tanto lo uno como lo otro se toma un tiempo para crecer y desarrollarse, por lo
tanto, no desaparecerá de la noche a la mañana.
Como en este afán de poder se violentaron tantos principios espirituales, la ley de la
verdad se encarga de dejar siempre una evidencia para que la sociedad recuerde
siempre lo que conscientemente permitió.
Esa es la razón por la que el limpiador del estanque deja la rana todos los días. Para
que haga parte del paisaje, para los que desconocen la historia del lugar donde viven
terminen diciendo, esa rana luce en este estanque, a pesar que no es su lugar, hasta
bonita es.

Todo proceso de liderazgo de masas guiado por un alma criminal debe tener su propia
rana para que permanezca en el estanque, cual testimonio viviente que jamás debe
volver a repetirse.
Dejen que la rana siga en el estanque, está pagando una condena moral con cada
mirada que la gente le dirige cuando pasa…

